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Cervera de Pisuerga: El corazón de la Montaña Palentina
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Rutas por la Montaña PalentinaRutas

El Valle de Pineda y el Pozo Curavacas desde Resoba

  • InicioResoba
  • DestinoPozo Curavacas
  • Distancia20 Km Ida
  • Tiempo12 horas
  • Desnivel700 metros
  • PisoSenda de alta montaña
  • Dificultadmedia
  • EpocaTodo el año, en invierno, las condiciones metereológicas exigen mayor preparación y precaución.
Descripción

Acceso: La carretera L-210 de Cervera de Pisuerga a Velilla del Río Carrión a unos pocos metros del P.K.3 sale una carretera hacia Resoba que dista 5 Km.de este punto. Dejamos a la izquierda el Parador Nacional Fuentes Carrionas.

Inicio: En el  pueblo de Resoba y en la Plaza de la Fuente se toma un camino en dirección Este que pasa por las proximidades del cementerio, (al Este del cementerio una pequeña ventana con fábrica románica, nos recuerda la existencia en tiempos pasados de una pequeña ermita e iglesia). El camino, en torno a los 900 metros de marcha hace un giro hacia el Noroeste La senda es amplia y prioritaria y en continuo ascenso hasta recorrer 2,5 Km. y desde donde se divisa  las "Tenadas de Resoba". La llegada, al hoy único superviviente corral, se hace desde aquí más fácil ya que la pendiente es escasa, entonces, la distancia recorrida será alrededor de 4,2 Km. En el ascenso habremos podido observar los Embalses  de Ruesga a nuestras espaldas y el de Requejada a nuestra derecha, donde se ve su presa o pared de hormigón sobre el Río Pisuerga.

Desde la atalaya de las Tenadas de Resoba será, con seguridad, centro de atención: el roble del corral y la cordada de Peña Redonda.

Dentro del corral de la única tenada superviviente y remozada, un ejemplar y espectacular roble será sin lugar a ninguna duda destino de múltiples elogios por su grandiosidad y corpulencia. Otros robles, en las proximidades, que en cualquier bosque serían centro de nuestro interés, pasarán aquí desapercibidos.

Desde este lugar las vistas hacia la meseta son espectaculares e impresionantes y la cordada de Peña Redonda y del Valle Estrecho nos presentan una de las esculturas naturales por excelencia de la zona "El gigante dormido o muerto", que la silueta de las montañas de esta cordada dibujan sobre el horizonte.

Seguimos ascendiendo por el mismo camino 300 metros más hasta llegar al Collado de la Doncella, parte más alta de nuestro itinerario de hoy.

Iniciamos la zigzagueante bajada, cruzando el arroyo Valdecerezo (un ejemplar de cerezo en las proximidades del camino nos aclara el porqué del nombre del arroyo y del valle) hasta encontrarnos el camino del "Valle de Pineda" que desde Vidrieros recorre este único y despoblado valle.

A partir de ahí el valle cambia de orientación y la pista asciende levemente en dirección Norte hasta Santa Marina, donde el Carrión recibe las aguas del arroyo de Arauz.

De nuevo el valle cambia de dirección. Tras vadear por dos veces el rio, caminamos ahora hacia el Noroeste por los llanos de la Vega de Correcaballos, alejándonos del cauce. Volveremos a acercarnos al río en el Estrecho, donde el valle se encoge entre las laderas del Pico Lezna (2.206m) y el Pico Curavacas (2.534 m).

Al final de la explanada de Vega los Cantos, el Carrión recibe por nuestra izquierda el arroyo del Ves, cuyas aguas se precipitan por la pendiente en multitud de cascadas. Son las escaleras del Ves. Un sendero asciende junto por las orillas del arroyo entre las cascadas hasta el mismo Pozo de Curavacas.

Quienes decidan hacer el itinerario a pie, deben saber que su longitud y dureza exigen un gran esfuerzo. Pero sin lugar a dudas este esfuerzo se verá recompensado por el placer que proporciona caminar por estos llanos despoblados del extenso Valle de Pineda. La sana fatiga y la soledad de estos parajes ayudarán a provocar en el caminante sensaciones de paz y sosiego, que se acentuarán si se pasa la noche al raso y al abrigo de las montañas.El Pozo Curavacas, sobre el cual existen leyendas misteriosas como la profundidad de sus oscuras aguas, es un lago de origen glaciar, uno de los muchos que se esconden bajo los circos formados por los hielos entre las cumbres cercanas. Si aún nos quedan fuerzas podremos acercarnos hasta alguno de ellos: el pozo del Ves, el pozo Oscuro, la Laguna de Fuentes Carrionas, cuyas aguas sobrantes dan origen al río Carrión.Las vegas del valle de Pineda están salpicadas de chozos y cabañas de pastores. Estos puertos, aunque administrativamente pertenecen a la provincia de Palencia, son propiedad de gentes de los valles de la Liébana, en la vecina Cantabria. Los pastores de esos pueblos se afanan durante el verano cuidando aquí sus ganados hasta que la nieve les empuja hacia sus casas. Son gentes afables y de buen trato, siempre dispuestos a compartir una conversación.  

http://rutasgps.dip-palencia.es/r02/index.htm

Flora

Estas tierras altas son escasas en vegetación arbórea. Tan solo alguna mancha de roble cerca de Vidrieros y un rodal de abedul en las inmediaciones de Santa Marina. El topónimo de Pineda parece sugerir la posible existencia en el pasado de algún pinar. Si así fue, hoy nada queda  para corroborarlo.

Las laderas y vegas están ocupadas por vegetación arbustiva formada por brezos, escobas y piornos y donde estos faltan, pastizales de montaña.Entre las flores silvestres que adornan estos parajes encontramos lirios, narcisos, acónitos, tulipanes silvestres, vedegambres, gencianas mayor y de primavera y gamones.Estas tierras altas son escasas en vegetación arbórea. Tan solo alguna mancha de roble cerca de Vidrieros y un rodal de abedul en las inmediaciones de Santa Marina. El topónimo de Pineda parece sugerir la posible existencia en el pasado de algún pinar. Si así fue, hoy nada queda  para corroborarlo.Las laderas y vegas están ocupadas por vegetación arbustiva formada por brezos, escobas y piornos y donde estos faltan, pastizales de montaña.

Entre las flores silvestres que adornan estos parajes encontramos lirios, narcisos, acónitos, tulipanes silvestres, vedegambres, gencianas mayor y de primavera y gamones.

 

Fauna

Los grandes mamíferos disfrutan de amplios espacios. El oso pardo se desplaza por dichos valles y montañas en sus correrías. El lobo también tiene presencia en estos pagos. Ciervos y corzos son abundantes y el rebeco deambula en las zonas más altas.

En el río abunda la presencia de la trucha común. El pozo Curavacas alberga el tritón alpino y la rana bermeja. Entre los roedores, en los pastizales de cervuno corretea el topillo nival.Anidan aquí entre otras aves el treparriscos, el acentor y gorrión alpinos, el pechiazul. Podemos contemplar también sobre las cumbres el vuelo de las grandes rapaces que anidan en los cantiles y riscos: El águila real, el alimoche y el buitre leonado que tienen su colonia en la cercana Peña Santa Lucía.

Recorrido virtual de la ruta en 3D con Google Earth.

GoogleEl Valle de Pineda y el Pozo Curavacas desde Resoba

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